domingo, 4 de marzo de 2012

Economía, ética y cristianismo: hacia un nuevo paradigma.

Entre los días 5 y 9 de marzo se celebrarán las XXV Jornadas de Teología del Instituto Teológico de Murcia, donde tengo el honor de participar con una ponencia. El nombre genérico de las Jornadas es Economía, ética y fe cristiana y ha intentado hacerse eco de los signos de los tiempos invitando a un grupo de expertos en su ámbito de conocimiento. Bueno, en realidad han sido invitados cuatro expertos y yo mismo, que si soy perito en algo es, como el poeta, en lunas y quizás también en soles, pero poco más. En verdad Enrique Lluch Frechina, Francisco Lorenzo Gilsanz, Rafael Sanz Valdivieso y Martín Carbajo Núñez, son expertos de reconocido prestigio en sus campos respectivos de trabajo. Como puede verse en el blog de Lluch Frechina, domina su trabajo y deja de publicar interesantes libros donde abunda en su posición: la búsqueda de una economía humana que es en sí cristiana. Lorenzo Gilsanz, por su parte, es coordinador de estudios sociológicos de la Fundación Foessa, donde se llevan a cabo estudios rigurosos que muestran la situación de dificultades de la población española y dan pistas de por dónde va a encaminarse el futuro. 
Rafael Sanz, es profesor del Instituto Teológico de Murcia y de la Pontificia Universidad Antonianum. Su especialidad es la Biblia y los Santos Padres y de eso va a hablar en su coferencia: las finanzas y la economía en la doctrina de la Iglesia y la Biblia. Martín Carbajo, profesor en la Pontificia Universidad Antonianum de Roma, es doctor en Teología Moral y está especializado en Moral económica y social. Su ponencia versará sobre los Montes de Piedad como aportación cristiana a las finanzas.


Por mi parte, voy a intentar exponer mi visión del asunto de la economía en medio de un mundo en quiebra. Lo he llamado Oeconomia Salutis vs. Salus per oeconomiam, hacia un nuevo paradigma. Aunque el título del programa está en castellano, es decir, Economía de salvación frente a salvación por la economía. Mi posición es que estamos ante un cambio de paradigma, ante una crisis de sistema social, económico, moral y espiritual, es decir, que abarca toda la experiencia humana. Creo que es fácilmente demostrable que estamos sumergidos en un paradigma histórico regido por el economicismo. La economía se ha apoderado del resto de los ámbitos humanos y todo se rige por ella, específicamente por un modelo económico que prima el lucro y la apropiación a cualquier precio. Esto nos ha llevado a una crisis en 7 niveles: espacial, ecológica, energética, económica, ética, estética y espiritual, es lo que denomino la Crisis E7. Esta crisis supone el desmantelamiento de la sociedad tal y como la conocemos y la posibilidad de apertura hacia otro modo de relaciones sociales y con la naturaleza. El paradigma de salvación por la economía tiene una base capitalista y un espíritu egoísta y voraz. No tiene ética, pues todo se reduce a producir y consumir y su estética es kitch y efímera. La búsqueda constante del beneficio le lleva a romper los límites de un mundo naturalmente limitado y ha la locura de la destrucción sistemática de la naturaleza y la humanidad. Hemos de avanzar hacia otra paradigma, que es el anterior al actual y el que se acerca a la experiencia cristiana de la existencia. 
Economía de salvación es un término utilizado por San Pablo y después por otros autores cristianos para designar la expresión en la historia humana del amor salvífico divino; la presencia misteriosa de la salvación de Dios que se va desarrollando en la historia casi sin percibirse, pero de forma segura. Este término la utilizamos nosotros como metáfora de un paradigma holístico que integra todo lo humano, aunque en realidad, todos las culturas y religiones antes de la llegada del marcantilismo y posterior capitalismo, lo han vivido de forma natural, pues es por naturaleza lo que el hombre genera. Como dijera Aristóteles (Política 1257-1258), el hombre busca la satisfacción de sus necesidades y estas están limitadas por su propia naturaleza y en esta búsqueda se genera la economía, que se opone a la crematística, búsqueda del beneficio por sí mismo.
El nuevo paradigma, que es el de siempre, se estructura en un Mundo de Gracia, donde todo es sacramento, presencia del amor de Dios que nos ha dado el mundo como don. Esta experiencia se debe aplicar en la vida concreta de la sociedad mediante la Lógica del Don, es decir, que no son las cosas sino las personas las que se relacionan y en esta relación generan lo humano. La lógica del don es la base sobre la que se puede vivir el Mundo de la Gracia y experimentar la Economía de Salvación. 

Espero que todos los asistentes disfruten de una visión alternativa y esperanzada del mundo y cobren nuevos ánimos en la lucha por otro mundo que debe ser posible.









5 comentarios:

Martín dijo...

Enhorabuena. Siento no poder asistir y escucharte. Pero seguro que se publicará tu ponencia. Y tendremos ocasión de leerte.

Bernardo Pérez Andreo dijo...

Gracias, Martín, tendrás ocasión de leerla.

Saludos

Arlyn Medina Vázquez dijo...

Pues yo sí espero poder escucharte, y se que muchos mas de los que compartimos el curso pasado con usted. Gracias, por su blog... cada semana lo sigo. Arlyn

Bernardo Pérez Andreo dijo...

Si no fuera por alumnos como vosotros sería difícil mantener un espacio así. Gracias a todos vosotros por vuestro interés.

Raúl Ibáñez Martínez dijo...

¡Hola!

He iniciado la petición "Sr. Presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Rouco Varela.: Su más firme condena de la politicas neoliberales, intrinsecamente anticristianas, del gobierno de Mariano Rajoy." y necesito que me ayudes a hacerla despegar.

¿Tienes medio minuto para firmarla ahora mismo? Puedes hacerlo aquí:

http://www.change.org/es/peticiones/sr-presidente-de-la-conferencia-episcopal-española-monseñor-rouco-varela-su-más-firme-condena-de-la-politicas-neoliberales-intrinsecamente-anticristianas-del-gobierno-de-mariano-rajoy

Es importante por todo esto:


Los católicos no podemos ser cómplices silenciosos de las injusticias de todo orden que provocan las políticas liberales, intrínsecamente anticristianas, aplicadas indecentemente por el gobierno de Mariano Rajoy contra una mayoría silenciosa que provocan sentimientos de temor y exasperación en los que tenemos la suerte de poder comer todos los días; indignación a los cautivos, los más, de una nómina congelada o minorada al capricho de una clase empresarial alta; la misma que sienten los funcionarios al ver congelados sus ingresos por cuarto año consecutivo; impotencia y desesperación en todos aquellos, y sus familias, que perdieron su empleo y no ven un futuro a sus vidas, lo mismo que nuestros mayores, último refugio de hijos y nietos en paro, que no entienden que es eso de desindexación, término usado por los trileros del lenguaje para esconder la pérdida de poder adquisitivo en la propuesta envenenada de incremento de las pensiones.
No acierto a imaginar lo que pueden sentir los enfermos crónicos de las familias en paro condenados a una muerte segura por falta de recursos, lo mismo que los jóvenes universitarios que deberán abandonar sus carreras por falta de becas. o los padres que no pueden pagar los libros para sus hijos.
Por contra, los banqueros que provocaron la crisis realizan mejores resultados en los balances de sus cuentas de resultados, al igual que las grandes empresas cuyos beneficios se gravan una décima parte de lo que aporta cualquier trabajador.
Termino mencionando a la casta política , por encima de la crisis, del bien y del mal y de la Justicia extendida cual alfombra a su paso, que aupados por nosotros en las urnas cometen tamañas tropelías de las que habrán de avergonzarse nuestros propios nietos.


Puedes firmar mi petición haciendo clic aquí.

Gracias.
Raúl Ibáñez Martinez

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