sábado, 31 de octubre de 2009

¿Consumir hasta morir?

Con el título genérico ¿Consumir hasta morir?, y un subtítulo no menos interesante: Otras perspectivas para la crisis, se inicia el próximo día 3 de Noviembre el ciclo de conferencias correspondiente a 2009 del Foro Ignacio Ellacuría, solidaridad y cristianismo de Murcia. Este ciclo de conferencias está marcado por las circunstancias en que vivimos y no ha querido perder la oportunidad de ayudar a reflexionar los tiempos actuales, continuando la obra que el Foro lleva a cabo desde hace tanto tiempo y con tan buen criterio.
Este año el ciclo lo componen tres conferencias a cargo cada una de ellas de magníficos conocedores de la realidad presente. Cada uno de los conferenciantes es especialista en su área y todos ellos oradores excelsos. Todo esto hace casi inexcusable la asistencia a las conferencias.
La primera de ellas el próximo martes, como decíamos. Lleva por título La sociedad de consumo y su precio y corre a cargo de Ignacio Castro Rey, doctor en filosofía por la Universidad de Madrid, filósofo, escritor y crítico de arte. Ha publicado recientemente Votos de riqueza y se deja influir por el pensamiento heterodoxo, desde Nietzsche hasta Lacan, lo que no le impide ejercer una crítica demoledora de los discursos postmodernos legitimadores de la barbarie occidental.
La segunda conferencia tendrá lugar el martes 17 de Noviembre y en ella tendremos la presencia, creo que inédita en Murcia, del prolífico Santiago Alba Rico, en su momento conocido por ser guionista del programa infantil La bola de cristal, que tanta influencia tuvo en la generación crecida en los ochenta. Pasa hoy por ser una de las mejores prosas del panorama ensayístico y literario español y una de las voces más agudamente críticas contra el capitalismo suicida en que vivimos. Es de obligada lectura a mi entender su Capitalismo y nihilismo, aunque no puede dejarse de lado ¡Viva el mal! ¡Viva el capital! y Leer con niños. Este último posee una riqueza textual que ningún libro de esos que reciben los premios literarios soñaría alcanzar nunca. Su conferencia se tiluta Hambre y opulencia: claves para entender la crisis; junto a la anterior conferencia, tendrá lugar en el Aula de Cultura de la CAM, en la Calle Escultor Salzillo, a las 20 horas.
La tercera conferencia tiene otro espacio de desarrollo. Muy cerca del anterior, en el salón de actos del Edificio Moneo y a la misma hora el día 1 de Diciembre, el profesor titular de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid, Carlos Taibo, impartirá su conferencia ¿Es posible el decrecimiento? Otras maneras de salir de la crisis. En ella expondrá las líneas generales de una teoría del decrecimiento que ha publicado en su libro En defensa del decrecimiento. Lo esperamos con especial interés, pues ya hemos gustado de su facilidad para explicar cosas que parecen difíciles y que sin embargo resultan imprescindibles en un mundo que avanza sin frenos hacia un futuro harto incierto.
Creo que es una oportunidad para seguir pensando y cambiando un mundo que necesita de audacia dialéctica y de valor moral por parte de quienes nos sentimos concernidos ante tanta muerte, tanta mentira y tanta indiferencia. Será una magnífica ocasión para encontrar luces que iluminen la nueva mañana que anhelamos.

jueves, 29 de octubre de 2009

Caín, Abel y el Mercado


Los dos últimos post de Martín Gelabert giran en torno a la historia de Caín y Abel. Como siempre son certeros precisando matices y acotando ideas que pueden resultar erróneas, recomiendo su lectura antes de continuar con este post para aprovechar mejor lo que sigue, pues justo estos días andaba yo dándole vueltas a una idea sobre cómo la Biblia es capaz de decirnos mucho más de lo que a veces percibimos. Mi aportación a la historia de Caín y Abel tiene una intención heurística y aproximativa. Veamos.


En las tradiciones de todos los pueblos que se vieron subyugados por los grandes imperios de la historia subyacen historias que hablan de un tiempo en que los hombres vivían una situación de justicia y hermandad denominada “paraíso”. Hace unos años, investigadores del Instituto Max Planck de Alemania, descubrieron cerca del Cáucaso un petroglifo del tamaño de una mano donde se puede ver un árbol en el centro, a un lado la figura de una mujer y la de una serpiente al otro. Dicen que tiene unos 9 mil años, justo el momento en el que se pasa del nomadismo al sedentarismo y podría recoger la primera representación del mito de Adán y Eva. Este petroglifo no viene a confirmar nada respecto al relato del Génesis, únicamente nos documenta que la idea de un pasado donde se había perdido o roto algo ya existía antes de que se escribiera el texto sagrado.

martes, 27 de octubre de 2009

Plan G

Dicen que el calentamiento es irreversible y que las consecuencias se pagarán de forma global, pero hay una realidad que no podemos dejar de ver y que conviene tener presente: si nos ponemos a trabajar podemos evitar lo peor, aún. En nuestro país sería suficiente con plantar 2.000 millones de árboles para frenar las consecuencias tan negativas del calentamiento del planeta. Esa cantidad de árboles puede ser plantada en menos de cinco años por una verdadera legión de trabajadores, no olvidemos que las listas del paro están llenas y que esto mismo ya se hizo hace setenta años, tras la crisis del 29. El presidente Roosvelt, con su New Deal, llevó a centenares de miles de parados a plantar árboles, consecuencia de aquello es que Estados Unidos posea la más extensa red de parques naturales del mundo, con parques tan emblemáticos como Yellowstone. Esa red de parques aporta al país gran cantidad de la madera que necesita y son el verdadero pulmón del mismo. Con esto creo que queda demostrado que acciones inteligentes y positivas pueden modificar nuestro presente y hacer del futuro una realidad para todos.
Si hoy estableciéramos algo parecido en España, incluso en el mundo, aunque no sería la solución del problema, sí nos permitiría evitar la catástrofe. 2000 millones de árboles permitirían fijar millones de toneladas de CO2; recuperar las tierras que están al borde del colapso biológico; repoblar la fauna natural; producir grandes cantidades de madera para la construcción e ingentes cantidades de biomasa con la que se podría generar electricidad limpia. También producirían un efecto positivo sobre el clima porque los bosques atraen las lluvias y ayudan a temperar un clima que se está volviendo extremo. Todos estos beneficios a corto, medio y largo plazo vienen acompañados de una fuerte creación de empleo. Primero para su plantación, después para el cuidado de los bosques y por último para la enorme cantidad de empresas que pueden beneficiarse de estos productos. Todo eso sin ningún tipo de gasto adicional porque es más cara la suma del plan E, un plan inútil desde el punto de vista de la economía productiva, los famosos 420 euros de miseria y los gastos derivados del incumplimiento del protocolo de Kyoto. Todos estos gastos sumados, grosso modo, se elevan a más de 15.000 millones de euros, amén de los 150.000 que se están dando a los bancos. Así es que se trata de sacar las cuentas e incluir en ellas los costes ecológicos, humanos y económicos de tomar una u otra decisión y ver qué es más rentable teniendo en cuenta los imperativos categóricos de Jonas: que nuestra acción presente incluya la vida futura del hombre en el planeta. Y efectivamente, lo que aquí proponemos es más rentable en todos los sentidos.
La imagen que acompaña el post refleja los puntos de más calentamiento en los últimos diez años, como se ve es en el Ártico donde más se ha elevado la temperatura, a pesar del aumento de la capa de ozono. El aumento de temperatura es tan elevado que el hielo no resiste todo el verano y que grandes masas de agua, antaño helados, empienzan a inundar los demás océanos produciendo un aumento de la temperatura en ellos. Pero nuestra idea sigue siendo que aún podemos evitar lo peor, pero cada vez queda menos. Habría que hacer un gigantesco Plan G a nivel mundial, no por el famoso punto homónimo sino por Gaia, la madre tierra que nos acoge y que está en grave riesgo.

domingo, 25 de octubre de 2009

Los "Bonos de la Muerte"

Como dice el Evangelio: “nada hay oculto que no se acabe conociendo” últimamente salen a la luz noticias en los periódicos que nos van ayudando a comprender cómo está “saliendo de la crisis” el capitalismo. Si hace unos días hablábamos de que la cabra tira al monte de nuevo con los bonos basura, hoy podemos leer en un diario de tirada nacional que el capitalismo se reinventa con los denominados “Bonos de la Muerte”. Su nombre oficial es titulización de seguros de vida, pero entre los brokers de Wall Street se les conoce con el macabro nombre, sencillamente porque es el que más se acerca a lo que son. Se trata de la siguiente estratagema. En USA hay muchos titulares de seguros de vida privados cuyo montante total son 23 billones de dólares, lo cual es una tajada suculenta; estos seguros de vida se cobran en caso de fallecimiento del titular, pero este los puede vender con un descuento. La entidad financiera que los compra emite bonos que tienen como base el seguro de vida y la rentabilidad del bono depende directamente del tiempo que el titular viva, por tanto el ideal según Goldman Sachs, uno de los principales bancos que emite estos bonos, es que duren menos de 10 años. De esta manera, la cantidad de dinero que queda del seguro es mayor y las primas son numerosas.
Visto desde la perspectiva individual de quien vende su seguro de vida puede resultar interesante. Si se da el caso de que te han detectado un cáncer en metástasis que puede hacer que vivas un año, te interesa vender el seguro y cobrar el dinero para permitirte un nivel de vida adecuado para el tiempo que te quede. Pero si esto se aplica a la economía del país, no parece muy responsable hacer dinero apostando a la muerte de los titulares de seguros. No sé si el que venda su seguro estará muy tranquilo cuando cruce una calle o cuando monte en avión, porque si el balance financiero de un banco depende de lo que vivan los titulares de esos bonos, cualquiera sabe lo que puede suceder en los próximos años. Se estima que ya han entrado en el mercado secundario un 10% de estos seguros y que se llegará a tasas mucho más elevados, sobre todo si los titulares de seguros contraen enfermedades de difícil curación. Los bancos que se dedican a esto son los mismos que inflaron la burbuja de las hipotecas basura. De hecho, hace dos años fueron lanzados estos productos financieros, pero la crisis de las hipotecas los frenó. Hoy, con los mercados rebosantes de dinero líquido público, los bancos privados pueden lanzarse a llenar nuevas burbujas, esta vez aprovechando la inevitabilidad de la muerte.
En este caso se trata de productos más seguros que las hipotecas. Si una hipoteca no se paga, el vendedor y el banco pierden por igual. Pero en los “bonos de la muerte”, sólo pierde el inversor que compró el bono en caso de que el titular del seguro sea tan egoísta de vivir demasiados años. En teoría se trata de un producto muy seguro, pero la realidad es que estamos ante otra burbuja financiera, expresión de los tiempos que vivimos. Dedicar tanta energía a ver cómo ganar dinero sin producir nada nos dice mucho de cómo estamos saliendo de la crisis. Los grandes bancos financieros se han puesto chulos una vez que han recibido el dinero público sin ningún tipo de contraprestaciones. Ahora no hay quien les imponga ninguna restricción a su acción inversora, es más, ahora hay muchísimo dinero líquido pululando por los parkets financieros y ese dinero llama a los tiburones hambrientos de grandes primas.
Un dato más que se suma a todos los indicios de los tiempos finales que vivimos, pero un dato cargado de valor simbólico, pues con la muerte no debería poderse jugar. Al menos en España está prohibido este truculento asunto, aunque no está prohibido que los bancos inviertan en Estados Unidos en los “Bonos de la Muerte”, como hicieron con las hipotecas basura. ¿Quizás los “Bonos de la Muerte” sean la muerte de los bonos y con ellos del modelo especulador? Está por ver.

viernes, 23 de octubre de 2009

"Torres más altas..."

Rafael Ramón Guerrero, director de Anales del Seminario de Historia de la Filosofía, revista que publica la Universidad Complutense, acaba de enviarme el archivo con el artículo que publico en el último número de la revista: "Torres más altas...": Sujeto y Razón en la modernidad. He puesto el enlace en la barra lateral para que quien quiera puede acceder a él. En el artículo he intentado pensar la modernidad desde los dos puntales que la construyeron: Sujeto y Razón, el Sujeto cartesiano y la Razón newtoniana. Entiendo que estos dos pilares han sido removidos en la postmodernidad y que la imagen que mejor expresa su demolición controlada es la de las Torres Gemelas de Nueva York hundiéndose sobre sí mismas, cual gigante con pies de barro.

En el artículo he querido recoger los momentos más significativos del proceso por el que la Modernidad se ha construido como una máquina enorme con la que el Sujeto europeo construye la realidad por medio de la Razón. Lo real sólo tiene ser en la medida que el Sujeto se lo concede por un acto a priori de su voluntad soberana. La Razón aporta los elementos para esa construcción y genera la posibilidad de ser a aquello que Occidente ha considerado oportuno. Dentro de este marco, la Postmodernidad debe entenderse como la consecuencia necesaria del proceso de construcción de la realidad, pero en este caso se trata de una des-construcción, cuando no una destrucción pura y simple, de los elementos sobre los que se había asentado la creación de este gigante voraz. Amenazado ante el riesgo de perder su hegemonía, prefirió automutilarse defenestrando la posibilidad de revertir el proceso. La Razón se torna mera técnica y el Sujeto un individuo manejable, incapaz de crear algo más que su mera reproducción mecánica. El último de los pilares de esta Modernidad agonizante es el concepto de Historia, descompuesto en simples relatos para no poder albergar la alternativa a su ser omnímodo. "Torres más altas han caído" y las hemos visto con nuestros propios ojos, pero las verdaderas torres que sustentaban la Modernidad, cayeron silenciosamente, sin estrépito. Un rumor sordo recorre desde entonces el mundo, las ondas de expansión de su caída siguen provocando réplicas ocasionales y la zona cero ha implosionado creando un agujero negro de enormes consecuencias históricas. Si la Postmodernidad es este agujero negro dejado tras la caída de las torres que sustentaban la Modernidad, deberemos superarla para evitar el tan cacareado y ansiado fin de la historia, pero esta vez real[1].

Sujeto y Razón, seguirán siendo necesarios para construir, esta vez sí, un mundo más humano, aquel que tiene como referente el Reino de Dios que Jesús predicó y por el que fue ejecutado por el imperio del momento haciendo uso de la Razón soberana de estado mucho antes de que la formulara Maquiavelo. Deberemos rescatar estos conceptos de las garras de una postmodernidad que no es sino el sueño capitalista convertido en realidad: un mundo sin oposición y sin ningún tipo de alternativas fácticas. Es nuestro deber con las generaciones futuras pensar un mundo posible de justicia y amor donde todos podamos vivir; y porque debemos podemos, como diría el de Königsberg, aunque sólo lo comparto en este aserto que acabo de citar. Porque "torres más altas han caído", seguimos teniendo esperanza que otras pueden caer.


[1] La reflexión sobre el fin de la historia puede verse en: Bernardo Pérez Andreo, “Torres más altas… ¿el fin de la historia?” Carthaginensia 24:45 (2008) 73-92. Puede descargarse también en la barra lateral.

miércoles, 21 de octubre de 2009

¡El rey está desnudo!

Para desengrasar un poco los dos últimos post vamos a tocar el tema más actual y menos debatido en los medios oficiales y oficiosos de este mundo que nos toca vivir. Resulta que el modelo económico está muerto y anda por ahí deambulando cual zombi en busca de seres vivos a los que arrebatar su preciado botín y todos nosotros seguimos como si tal cosa, como si nada hubiera pasado, como si una hecatombe mundial no hubiera acontecido. No termino de comprender que todos los economistas estuvieran de acuerdo hasta antesdeayer en que nos encontrábamos en la peor crisis económica desde la del 29, y que hoy estemos a puntito de salir de la misma, y que incluso estemos haciendo previsiones para cuando salgamos definitivamente. Alguien todavía no se ha enterado que los bancos han saneado sus cuentas con dineros públicos tomados a préstamos de nuestros bisnietos, porque nuestros nietos ya los teníamos endeudados; que nuestro nivel de endueudamiento supera tres veces aquello que tenemos; que nos hemos dedicado a comprar con dinero que no teníamos, cosas que no necesitábamos para alardear de aquello que no éramos; que necesitamos tres planetas tierra para continuar con este nivel de despilfarro; que los océanos se mueren irremediablemente gracias a los altísimos niveles de CO2 que aumentan la acidez del agua, destruyendo las conchas de los moluscos y bibalbos y por tanto rompiendo la cadena trófica en los mares; que los glaciares se derriten cada vez más rápido, con el riesgo añadido de posibles tsunamis en el Himalaya donde los glaciares se han convertido en enormes lagos que pueden romper los diques y arrasar las poblaciones que se encuentran debajo; que la destrucción de los bosques tropicales para la producción de agrocombustibles está llegando a límites de no retorno; que... en fin, que alguien debería gritar aquello de ¡el rey está desnudo! a ver si nos damos cuenta de una puñetera vez de que estamos destruyendo este precioso mundo que se nos ha dado como regalo para nosotros y las generaciones futuras y que no podemos seguir como si nada estuviera sucediendo.

Quiero recordar las palabras que Hans Jonas expusiera en su magnífica obra de 1976: " Obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica en la tierra; o expresado de modo negativo: obra de tal modo que los efectos de tu acción no sean destructivos para la futura posibilidad de esa vida; o simplemente: no pongas en peligro las condiciones de la continuidad indefinidad de la humanidad en la tierra, o formulado una vez más positivamente: incluye en tu elección presente, como objeto también de tu querer, la futura integridad del hombre" (El principio de responsabilidad, Barcelona 1995, 40). Son sus famosos "nuevos imperativos categóricos" que creo que deberían ser convertidos en ley y castigados con la pena de muerte para quien no los cumpla. No estamos ahora para idioteces liberales, estamos en la era de las consecuencias y cualquier error individual lo pagaremos caro todos.

martes, 20 de octubre de 2009

La "maldad" de Dios

Pero Dios también negó la bondad de la acción de su Hijo. Podría haber quedado como un subterfugio para teólogos que Dios abandonara la bondad en sí mismo pero permaneciera la bondad de la acción. Si así hubiera sido estaría justificado el crucificarse a sí mismo y adorarse a sí mismo en la cruz, es decir, crearnos a nosotros mismos como el nuevo Dios Bueno al que adoramos. Si el Dios verdadero ha abandonado la bondad y nos la ha dejado en su acción en la cruz, nosotros podemos crear ese buen-dios en nosotros mismos y adorarlo. Pero no, este subterfugio también ha sido imposibilitado, la cruz es salvífica en tanto que todas las posibilidades de idolatría han muerto allí, la penúltima posibilidad, la de la bondad de la cruz también. La cruz es horrible, es el lugar del máximo horror que la humanidad puede crear, es el instrumento de tortura del Imperio, el medio de sometimiento de los seres humanos. No hay bondad en la acción de Jesús en la cruz. Cristo eligió la cruz como única forma de cumplir la voluntad de Dios de abandonarse definitivamente sin dejar coartadas a los hombres. La cruz es un magnum mysterium iniquitatis, no un arbor salutis. En la cruz, Dios negó la bondad de la acción de su Hijo. La última posibilidad de idolatrar también es negada por Dios: Dios ha negado la fe en el bien. La única forma de no adorar ídolos es no endiosarse a sí mismo. Si Dios se niega hasta el final, nosotros no podemos mantener la fe en nuestras pequeñas necesidades. La fe en el bien es la última de estas necesidades. Queremos creer que el bien está por encima del mal, que el bien triunfa, que el bien debe ser realizado y mantenido más allá de toda esperanza. Creemos en el sentido de la vida porque el bien vencerá.

Dios nos ha enseñado en la cruz de su Hijo que el bien no vence, que el bien ha muerto en esa misma cruz, que todos los bienes humanos desaparecen ante el monumento de la injusticia del mundo. Todo es mera ilusión ante los millones de pequeños que mueren por falta de lo que a nosotros sobra. Por hacer el bien se han cometido las mayores atrocidades de la historia. Esa es la razón de que la fe en el bien deba morir. Nuestra fe no está dirigida al bien, no reside en la acción bondadosa de Dios o de los hombres, como creía Camus. Eso es mera idolatría, adoración de un ídolo creado por nosotros para no afrontar virilmente el sin-sentido de la vida. Nuestra fe es una rebelión contra el mal, de la misma manera que la rebeldía de Dios contra sí mismo posibilitó la creación, la fe como rebeldía contra el mal y el sin-sentido de la vida, crea la posibilidad de una verdadera vida más allá de los subterfugios, más allá de las máscaras, más allá del bien y del mal. La fe es la vida en el amor, en el amor que es Dios mismo: Dios no es bueno; Dios no es malo; Dios vive en el amor… creer en Dios es vivir más allá del bien y del mal.

Dios murió en la cruz para dársenos como Espíritu: la Iglesia posee el Espíritu que continúa la obra negadora de Dios, la obra posibilitadora de vida más allá de la cruz. La Iglesia nace de la experiencia de la cruz cuando esta ha sido negada como portadora de salvación. La cruz es símbolo de la muerte pero también símbolo de la muerte de la idolatría. La voluntad salvífica de Dios reside en la resurrección. La resurrección es la recuperación de Dios mismo más allá del bien y del mal. La Iglesia es la prolongación de esta obra salvífica divina mediante la negación de sí mismo y la vida en el amor.

domingo, 18 de octubre de 2009

La rebeldía de Dios

La creación del universo es en sí misma un acto divino de rebeldía. Los grandes filósofos se han preguntado por qué existe algo y no más bien nada. Heidegger en la estela abierta por Leibniz se hacía esta misma pregunta en un opúsculo sobre la metafísica. Al final de su reflexión se hace esta pregunta, una pregunta que deja abierta la cuestión justo cuando, supuestamente, ha terminado la exposición. La nada es más originaria que el ser, le antecede, por decirlo así. Se hace patente en el hombre de modo absoluto como un sentimiento de angustia existencial: la nada nadea, dice Heidegger. La nada es el gran océano sobre el que deambula la balsa de la existencia humana. Ex–sistir significa mantenerse dentro de la nada, estar a flote sin rumbo, al pairo. Sistir, casi in-sistir, en la permanencia desde (ex) la nada. La nada, por tanto, es mucho. Ex nihilo nihil fit, dice la tradición filosófica, pero la tradición eclesial, a partir del texto del Génesis, le da la vuelta: ex nihilo omnia fit: la luz y la tiniebla, las aguas y la tierra, los seres vivos y los hombres, todo se hizo de la nada. Dios se rebeló contra la nada misma y creó, literalmente de la nada, todo cuanto ex–siste, haciendo que permaneciera, que con-sistiera en ser más allá de la nada. El acto creador de Dios es como un grito[2] contra la pasividad anonadante, como un crujir el cascarón, una crepitación de las fisuras del ser, el crecimiento de la pulsión amorosa que se prodiga por doquier. Dios se rebela casi contra sí mismo, para dar la posibilidad de que algo otro puede ser fuera de él mismo. Dios se niega a sí mismo, niega su capacidad de ser todo y nada para ser más allá de la nada. Desde el momento mismo de la creación, Dios ya no es todo, es más allá de todo y nada. Se ha negado a sí mismo una de los atributos de la divinidad: la omnipotencia. Dios ya no puede todo lo que quiere, aunque sí quiere el bien de todo lo que existe. En su rebeldía contra sí mismo, contra la omnipotencia egolátrica que le podía encerrar en su mismidad, Dios se hizo más pleno, si cabe, al dejar de ser todo para que algo pudiera ser fuera de él.

El abandono del lugar de la mismidad abrió la posibilidad de otra mismidad que se constituyera en otredad ante Dios. Pero Dios mismo se posicionó más allá de sí mismo en el Otro absoluto, el absolutamente otro que deja abierta la posibilidad de ser fuera de sí. He aquí el primer acto creador de Dios nacido de la primera negación de sí mismo. Dios hubo de negarse la omnipotencia para crear el universo y dar origen al ser más allá de la nada. Pero no fue la única negación de sí mismo. Dios se negó a sí mismo en la cruz de su Hijo. Negó su bondad hacia su Hijo; negó la bondad de la acción de su Hijo; negó la posibilidad de la fe en el bien. Dios negó su bondad hacia su Hijo en el momento de hacer imprescindible el paso por la cruz para la salvación de los hombres. En las palabras puestas por la tradición en boca de Jesús tenemos la prueba del abandono de la bondad: Dios mío ¿Por qué me has abandonado? Dios preguntando a Dios por el abandono de Dios. Dios se ha abandonado a sí mismo, Dios se ha negado el último atributo que le restaba para ser sí mismo y entregarse absolutamente como otredad pura. Dios ya no es bueno, ha abandonado la bondad en su hijo crucificado.

[2] Según el Diccionario Etimológico Indoeuropeo de la Lengua Española, Alianza, Madrid, 1996, detrás de los verbos «crear», «crecer», «crepitar», «crujir» y «gritar», se encuentra la misma raíz indoeuropea: Ker-.

jueves, 15 de octubre de 2009

1020 millones y subiendo

Dice Alan Sokal que el gran problema de los tiempos en que vivimos es la pérdida del concepto de verdad objetiva. Como es sabido, este físico y matemático estadounidense nos empuja a centrar nuestros esfuerzos en conocer lo que es más allá de cualquier interpretación social que pueda hacerse de los hechos. No tiene ningún problema en obviar a Nietzsche, Derrida o Luckman, porque las teorías postmodernas sólo han traído una pérdida de potencia revolucionaria en el mundo en que vivimos. Nosotros compartimos esto mismo y lo hemos publicado tal cual en el artículo que puede consultarse en la columna lateral "Alternativas contra la globalización: otro mundo es imprescindible", ahí especificamos nuestro disgusto por el hecho de que estos autores que supuestamente venían de los intentos por cambiar/mejorar el mundo, acabaran entregando la munición necesaria para que el sistema permaneciera inalterable por varios decenios. Si la realidad es una construcción social; si los textos no tienen intención y el autor no existe; si lo cognoscible es relativo, entonces nada queda por lo que podamos comprometernos y luchar, porque el sufrimiento de los millones de seres humanos que no pueden acceder a un mínimo vital, puede que sea una cuestión relativa que merece ser desconstruida con el fin de sopesar la necesidad de una transformación hermenéutica de la realidad en un mundo sin referentes, nos diría cualquier postmoderno al uso.

El problema aquí es que la gente no tiene para comer y que la comida sobra en el mundo. Estos son los datos brutos que el informe de la FAO ha emitido con más resignación que vergüenza. Y los hechos objetivos y demostrables, sin ningún tipo de interpretación que rebaje su poder de convicción, siguen diciendo que en los últimos dos años hemos pasado de apenas 850 millones de hambrientos a los 1020 millones que hemos referido. Y eso sólo de hambrientos crónicos, porque los que padecen una situación de subalimentación rayana en la hambruna son otros tantos millones, con el peligro que en breve acaben aumentando las cifras del primer grupo. Mientras tanto, y esto no lo dice la FAO, cuatro empresas controlan la producción mundial de cereales, una de ellas el 40%. Estas empresas han multiplicado por cuatro sus ingresos debido al alza de precios fruto de la especulación que propicia la situación de monopolio. Ahora sí que me voy a permitir interpretar los datos: si 200 millones de personas han engordado (lo único que pueden engordar) las cifras de hambrientos, y estas empresas han engordado sus ingresos, hay que restar a sus vidas los que sumamos a las cuentas de las empresas, o en otras palabras, las empresas susodichas son unas asesinas que deberían ser juzgadas y condenadas por crímenes contra la humanidad.

Por si interesa dejar de ser cómplices con estos asesinos, las dos principales empresas son Cargill, la mayor de todas, y Monsanto. Estas empresas no comercializan directamente, sino que controlan los mercados. Los responsables directos son, cómo no, Nestlé, Kellogg's, kraft foods, Nabisco y Unilever. Estas empresas poseen más de la mitad de todos los productos que se comercializan en el mundo y son capaces de controlar su producción y los precios. Si compramos sus productos, ayudamos a que sigan matando de hambre a un sexto de la humanidad. Y no voy a aceptar que esto sea populismo, es la realidad de los hechos y nadie ha sido capaz de desmentirlos. Nosotros seguimos viviendo en la burbuja de falsedad que nos hace creer inmunes a las responsabilidades, pero cada vez se acerca más el momento en el que deberemos dar cuenta de todos nuestros actos, porque las condiciones de vida en el planeta se van a poner difíciles y llegará la hora de las decisiones definitivas. Lo que me apena es pensar que cada vez estamos más incapacitados para ver la verdad objetiva, sea por incapacidad en la mayoría de los casos, sea por intereses espurios. Como decía un asesor de Bush: "los hechos no importan, importa que nosotros somos los que los interpretamos".

P.S.: podríamos haber puesto cualquiera de las hirientes imágenes de niños famélicos que una búsqueda en google nos aporta, pero creo que buscan más la lástima y la rabia que la acción transformadora de la realidad, como hemos constatado en ciertas ONGs que se dicen católicas y que han derivado en mero asistencialismo.

martes, 13 de octubre de 2009

Más dura será la caída

Por si alguien dudaba de las sabias palabras del Evangelio sobre la vacuidad del dinero, propongo echar un vistazo a la gráfica de abajo. En ella se refleja la Evolución de la Base Monetaria (dinero en manos del público + reservas de los bancos + depósitos de los bancos en la Reserva Federal) en Estados Unidos. Como se aprecia, la cantidad de dinero existente aumentó desde 1950 a la par que el aumento de la riqueza real de USA, pero justo en el año 2008, el año de la crisis, la cantidad de dinero ha pasado de 0,8 billones de dólares a 1,7. En un año se ha duplicado la cantidad y parece que el año 2009 va por el camino de volver a duplicar. Este dato refleja el grave problema que tiene la principal economía del mundo: quiere arreglar la crisis emitiendo más dinero, creándolo artificialmente, sin ninguna base en la economía real. Esa línea vertical tan pronunciada hacia arriba nos indica el camino de caída en el abismo en poco tiempo. No hay posibilidad de escapar a la lógica de la economía: o nos veremos ante un escenario de deflación acelerada, o lo más probable, de hiperinflación, porque tanto dinero "falso" circulando sólo puede producir una inflación brutal que destruya la economía real y todo para que los financieros sigan con su fiesta particular.
En Europa está sucediendo algo semejante, el BCE sigue emitiendo dinero sin ningún control, intentando resolver la crisis mediante sistemas "no ortodoxos" según dicen los economistas oficiales. Se denomina sistema "no ortodoxo" a la emisión de moneda como forma de financiación, pero esto se hace de forma encubierta. En lugar de emitir moneda y colocarla tal cual en el mercado financiero, se recurre a un subterfugio: el BCE presta dinero al 1% oficial a los bancos comerciales, estos toman ese mismo dinero y compran deuda pública de los diferentes países con un interés del 3%, o directamente colocan el dinero recién tomado del BCE y lo prestan al mismo BCE para que lo preste a agentes financieros. Este bizantinismo financiero no esconde el hecho real de la emisión de moneda pura y simple, por ello el efecto es el mismo: cantidades ingentes de dinero pululan por los mercados financieros sin ningún referente real.

Cualquiera puede entender que esto es la misma locura que nos llevó al problema más grande jamás visto en el capitalismo, sólo que la crisis de 2008 se fraguó en unos 15 años y ahora hemos duplicado las mismas condiciones que nos llevaron a las puertas del abismo. No hace falta ser profeta para darse cuenta de cómo va a acabar esto, pero la gente de la calle vive ignorando esta realidad, cuando se dé de bruces con ella no sabrá responder y se pueden dar todas las posibilidades, incluso un enfrentamiento bélico entre naciones por la defensa de los recursos que les permitan sobrevivir. Hasta ahora, lo único que han acordado los responsables del G-20 ha sido no cerrar las economías nacionales para que no suceda lo del 29, pero esos acuerdos son hipócritas en extremos porque los países ricos siguen subvencionando sus productos y los pobres son los que tienen que pagar el pato. En fin, que más dura será la caída porque muy alta ha sido la apuesta por salir de la crisis sin cambiar el sistema.

lunes, 12 de octubre de 2009

La cabra tira al monte

Cabría preguntarse en qué han quedado todas las promesas de "refundación del capitalismo", porque la respuesta es invariable, como aquí hemos dicho por activa, por pasiva y por voz media: en nada, porque nada era lo que había detrás de aquellas palabras. Bien sabían nuestros amigos, principalmente el nuevo Napoleón, que el capitalismo no tiene refundación posible sino una lógica aplastante que se impone con extreCursivama puntualidad si somos capaces de analizar con perspicacia las fuerzas que lo mueven, como muy bien ha reconocido el reconocido capitalista Ropert Murdoch. Esta sanguijuela de las finanzas ha recurrido al único libro donde se puede llegar a entender el capitalismo: Das Kapital, como el único medio para "salvarlo" y ha propuesto que los capitalistas del mundo se unan en un gran pacto para limitar su voracidad, o al menos para diferirla a un futuro próximo. Como el que suscribe sólo podría ser considerado marxista si a Carlos se le une Groucho, leyendo Das Kapital, ante todo el libro I (las páginas sobre el fetichismo de la mercancía son inmortales) por si no queda gana de seguir, mientras se visiona Sopa de Ganso y Un día en la ópera; decía que únicamente en esta fusión de marxismos yo podría ser considerado uno de tales, porque es la única manera de comprender un absurdo tan surrealista como este mundo en el que vivimos. Decimos esto a propósito del título: "la cabra tira al monte", porque las informaciones que tenemos de la prensa salmón, aquella que se ocupa de la econo(suya)mía, no son nada esclarecedoras sobre el futuro próximo del capitalismo y de la humanidad que se la juega definitivamente en los siguientes lustros (?).

Dos noticias nos llaman poderosamente la atención, quizás por su poder profético sobre lo que se está fraguando nuevamente en los sótanos del sistema económico. La primera es de España, pero intuyo que se dará en el resto del planeta K. Según la prensa económica, Cajamadrid ha "colocado" 3.000 millones de euros en bonos con altísima rentabilidad. El BBVA, visto el éxito de su contrincante, quiere sacar 1.000 millones de estos bonos. Lo realmente bueno de la noticia es que Standard & Poor's ha calificado estos bonos como basura financiera, entonces la pregunta es obvia: ¿cómo ha podido "colocar" esa basura financiera Cajamadrid? La respuesta es sencilla, pero inquietante. Estos bancos han podido sacar esos bonos porque la percepción del "mercado" es que no hay riesgo. Si los bancos tienen problemas, el estado saldrá en su ayuda, respaldando todos los fondos. De esta manera, si hay beneficios son para los inversores privados y la entidad financiera; pero si hay deudas serán asumidas por el estado, ese estado al que tanto vilipendian todos los capitalistas. Ahora se entiende todo perfectamente: una vez que la basura tóxica financiera ha salido de los balances de los bancos y se ha "colocado" en el debe del estado, estos deben empezar a generar grandes beneficios, a costa de lo que sea. Si esto vuelve a generar una burbuja es cuestión de que no nos pille con la basura en las manos sino que la tenga el estado. Así de cínico y de hipócrita. Claro que esto de las burbujas es según se mire, porque, y aquí vamos con la segunda información, el índice que mide el valor bursátil de las empresas de las nuevas tecnologías, las .com, el Nasdaq, ha crecido en lo que va de año un 68%, eso quiere decir que quien invirtió 100 dólares en enero, ahora tiene un valor de 168 dólares. Lo mejor de todo es que la información asegura que los analistas consideran que no se está produciendo una nueva burbuja financiera. Yo me pregunto si son los mismos analistas que hace ahora dos años decían que no había ninguna burbuja inmobiliaria.


En fin, que la cabra tira al monte y aunque la mona se vista de seda seguirá pareciendo idiota, si no la mona sí nosotros que nos quedaremos con cara de póquer cuando nos la vuelvan a jugar y nos pidan más dinero público para tapar los agujeros del sistema. Mi pregunta es bien sencilla: ¿seremos tan imbéciles de volver a tropezar con la misma piedra y tragarnos aquello de que es peor que se hunda el sistema? La respuesta queda a la consideración benévola del lector, porque lo que es este humilde blogger...

viernes, 9 de octubre de 2009

"ObaMan", el Señor de la Guerra.


Parece increíble, pero en ocho meses ha conseguido ser nombrado hombre del año por la revista Time y designado como premio Nobel de la Paz. Este hombre con "super poderes de convencimiento" está alcanzando cimas demasiado altas en muy poco tiempo. Si leemos las informaciones de los distintos medios de los motivos por los que la academia sueca le ha concedido tan (des)prestigiado galardón (añadimos el "des", porque tras otorgarlo a Kissinger perdió todo signo de credibilidad), se encuentran su visión de un mundo sin armas nucleares, imaginamos que la visión es para los demás, USA seguirá teniendo las que crea convenientes, y el "soplo de aire fresco" que representa tras la administración del malahierba (una de las posibles traducciones de "bush"). Esto último no nos extraña nada. Imaginemos que alguien tiene un superior que le insulta, le agrade y le hace la vida imposible, después cambia el jefe y llega uno que ni le insulta ni le agrade; el infeliz se sentirá dichoso con el cambio y casi aceptará de buen grado que es el mejor de los jefes posibles, visto lo visto. O también podemos imaginar un grupo de hombres que están siendo interrogados con los métodos que aplica la CIA: ahogamiento simulado, corrientes eléctricas, aislamiento sensorial, alucinógenos... tras esto llega otro interrogador que les ofrece un cigarrillo, casi lo besarán. Es la película del poli bueno-poli malo, el reparto de papeles.


jueves, 8 de octubre de 2009

Cuestión de perspectiva

En la mayoría de los casos las cosa son según se miren. Según se mire un niño puede morir debido a la acción de la ley de la gravedad ejercida por el techo de su casa al derrumbarse; o puede haber sido por el impacto de un misil lanzado por un avión de combate israelí en un ataque sobre Gaza. El efecto es el mismo, la muerte del niño, pero las consecuencias morales no son las mismas si la casa se derrumbó por la acción de un terremoto que por la acción de un misil. Esta distinción que cualquiera que aplique el sentido común, cada vez menos utilizado, puede ver con meridiana claridad, es borrada sistemáticamente por los medios de comunicación según sean los intereses a los que respondan. Como me gusta decir a mis alumnos, nos pueden engañar sin mentirnos, porque el lenguaje tiene muchos usos y ninguno de ellos es amoral, será inmoral o no, pero no es algo meramente neutral.
El caso más flagrante en los titulares de la actualidad mediática debido a la cercanía de la noticia es el del secuestro de barcos pesqueros en las costas de Somalia. Ya hemos indicado en este blog quiénes son los piratas reales en esas aguas, pero queremos profundizar un poco en cómo se nos vende una ficción como realidad. Es sabido que las aguas de Somalia son muy ricas en pesquerías varias y por tanto muy golosas para las multinacionales de la pesca. También es sabido que desde hace décadas todo el cuerno de África se desangra en continuas guerras intestinas favorecidas por las potencias neocoloniales con el fin de controlar los ricos recursos naturales. Lo que no es sabido porque se oculta sistemáticamente, es que los fondos marinos somalíes fueron utilizados durante la década de los noventa y principios de este siglo como vertederos de residuos altamente peligrosos: industria química y farmacéutica y residuos nucleares. Aprovechando la situación de guerra y falta de control gubernamental, barcos de transporte de residuos peligrosos vaciaban sus bodegas mortíferas en los mares somalíes. Con esta acción, las empresas se ahorraban 1000 dólares por tonelada que debería haber sido tratada como merece tal carga letal. Aquellos fondos eran seguros, nadie iría allí a ver qué había y la impunidad era segura. Pero ocurrió lo inesperado: el tsunami de 2004 lanzó aquellos residuos a las costas de Somalia, los muertos del fondo del mar resucitaron para cobrar su peaje de muerte. Las poblaciones de la costa empezaron a enfermar, se contaminaron las aguas costeras y las tierras cercanas. Además de la guerra, tuvieron que padecer los residuos de los países desarrollados y, todavía más, ver cómo los grandes barcos pesqueros extranjeros se llevan la única riqueza que les podría quedar.

Para los medios de comunicación lo único que hay en Somalia son Señores de la guerra, que Dios sabe cómo se arman, sedientos de dinero fácil mediante la piratería de los honrados pesqueros europeos. Esa piratería nos legitima para enviar tropas, realizar acciones preventivas, detener personas y, llegado el caso, matar a los culpables, sin juicio ni derechos a nada, porque los piratas, como los terroristas, no tienen derechos. Es evidente que no han mentido: hay barcos asaltados a la fuerza por individuos armados que exigen un rescate como condición para su liberación. Eso coincide con la definición de pirateo. No han mentido, pero nos engañan al ocultar la verdad: que Somalia sufre las consecuencias de la avaricia de los países ricos que han utilizado sus aguas como vertederos y ahora que han agotado otras pesquerías quieren llevarse lo poco que quede. Los somalíes pueden estar asaltando barcos, pero seguramente no les quede otro medio de obtener ingresos: no pueden pescar porque los grandes barcos se llevan la pesca; sus tierras están yermas y sus aguas costeras contaminadas.
Las cosas son según se miren, lo que importa no es cuál sea la verdad sino quién la puede imponer, por desgracia. Los medios de comunicación tienen demasiado poder para ello.

martes, 6 de octubre de 2009

Requiem por la Gripe A

Un amigo me envía un vídeo grabado por una doctora en salud pública que también es monja en Montserrat. Merece mucho la pena dedicarle los cincuenta minutos largos que dura, porque Teresa Forcades, que así se llama la doctora-monja, explica de forma muy detallada y precisa todo lo referente a la famosa Gripe A (pinchar para ver vídeo). En este blog hemos dedicado cuatro post a intentar explicarnos, porque se trataba desde mi punto de vista de comprender yo mismo qué está pasando, los nuevos intentos que hay de controlar (exterminar a) las masas en un mundo globalizado. Tras ver el vídeo se confirman todos los extremos que aquí hemos tratado y las peores previsiones. Veamos cuáles son los puntos que la doctora Forcades confirma de nuestras propias explicaciones:

1º La famosa gripe ha sido vendida como nueva, pero no tiene nada de nueva sino que es un recombinación de cepas ya existentes y que procede de la epidemia que asoló Europa en 1918. La pregunta es cómo es posible que después de tanto tiempo el virus siga funcionando. La doctora aporta una información que recogen los medios especializados: en 1977 se desenterró el cadáver de una esquimal muerta en 1918 y que en el hielo se conservaba perfectamente, con el fin de obtener el virus para recombinarlo en laboratorio. Desde entonces el A/H1N1 forma parte de los cultivos de vacuna que se utilizan habitualmente.
2º La empresa farmacéutica Baxter ha reconocido que en enero de este mismo año cometió un grave error al enviar cepas vivas del virus para vacunar a la población en Chequia. Quiso la providencia que el laboratorio checo que recibió el cargamento de vacunas para la gripe común, efectuara una prueba con cobayas: todas murieron. Investigaron y descubrieron que lejos de contener virus atenuados de la gripe común, las vacunas contenían virus vivos de la gripe aviar y de la gripe común. Esto no podía darse por casualidad, sólo un memo lo pensaría. El objetivo claro era inocular ambos virus vivos aprovechando la campaña de vacunación estacional con la intención de que se recombinaran y obtener un nuevo virus en humanos que fuera tan infeccioso como el de la gripe común y tan mortal como el de la gripe aviar. Gracias a Dios esto no sucedió entonces.
3º La OMS se ha dedicado a la labor de bombero pirómano. En apenas dos meses desde que se dieron los primeros casos, 17 de abril, situó la alerta por epidemia en el nivel 5 para pasar al 6 poco después. Este nivel implica que existe una infección importante que afecta a varios países y que tiene altas tasas de mortalidad. El problema es que la gripe A tiene una tasa de mortalidad inferior al 0,01%, 800 veces inferior que la gripe común, lo cual no justificaría la alerta. Unos periodistas americanos dijeron a la OMS que no se ajustaba la situación a la definición de pandemia que la misma organización daba; la semana siguiente cambiaron la definición de nivel 6 para que cuadrara. Además, la OMS, en caso de pandemia declarada, da órdenes y no simples recomendaciones a las autoridades sanitarias de todos los países. Es decir, que la declaración de pandemia implica que la OMS decide qué se debe hacer, por ejemplo la vacunación total de la población de manera obligatoria.
4º Todos los responsables de las consecuencias que puedan tener las vacunas que se están haciendo deprisa y corriendo han conseguido inmunidad-impunidad total ante posibles reclamaciones. Lo han conseguido amparándose en la supuesta situación de alerta por pandemia y la premura de la realización de las vacunas. Esto nos asegura que las vacunas que están fabricando están contaminadas con la finalidad de producir la pandemia.
5º Se está utilizando esta enfermedad para aumentar el control estricto de la población y para domesticarla de cara a futuros problemas derivados de los resultados de la crisis, que en sí son imprevisibles. Colaboran en esto tanto las multinacionales de distintos ámbitos como los organismos internacionales, que funcionan como empresas privadas, y los propios gobiernos, gestores al fin de los intereses privados.



Ante esto, qué debemos hacer:


1º Informarnos lo máximo posible, de modo que no nos puedan dar nunca gato por liebre como han estado haciendo hasta ahora.
2º Rechazar cualquier medida, venga de donde venga, que sea desproporcionada, empezando por las vacunaciones, sean masivas o no.
3º Practicar la desobediencia civil ante las autoridades y los grupos de presión y dejar patente nuestra negativa a colaborar; hemos de buscar información alternativa porque los medios de masas están todos bien disciplinados.
4º Llegado el caso, debemos estar preparados para una acción contundente contra los graves riesgos con que nos amenazan los que intentan disciplinarnos. Los grandes males que se ciñen sobre la población legintiman actos de fuerza suficientes y necesarios para evitar el mal tan grande que se está haciendo.

Podemos realizar un pronóstico para el futuro próximo: la OMS decretará la vacunación total de la población y la medida será obligatoria, sin posibilidad de negarse. Esto lo decimos basándonos en dos datos: 1º ha ordenado la fabricación de 4.600 millones de vacunas, y no querrán echarlas a los cerdos; 2º en Massachuset, donde obligan a la población a vacunarse, existe un multa de 1.000 dólares diarios a quien se niegue a vacunarse.
Las pruebas están realizadas, ahora toca ponerlas en práctica. Las sabias palabras de esta religiosa y doctora son una voz de alarma que debemos tomar en serio.

lunes, 5 de octubre de 2009

Fiat Ecclesia

Muchos científicos y muchos que les siguen a pies juntillas, proponen que lo que vemos en el universo sólo es fruto del azar y la casualidad. Dawkins, Dennett, Hawking, son algunos de ellos y sus palabras tienen fuerza de ley para muchos, pero los verdaderamente grandes científicos: Heisenberg, Schrödinger, Einstein, saben que no basta con azar y casualidad. Como dice Prigogine, el azar forma parte del conjunto de una necesidad superior, sólo es un estado previo. Este químico, que recibió el premio Nobel en 1977 intenta unir los dos principios para responder a la única pregunta. El caos, nos dice, es el causante de la irreversibilidad, es decir, del tiempo lineal progresivo. En un Universo determinista, como el que la misma Iglesia aceptó hasta hace muy pocos años, el tiempo mismo sería reversible, con lo cual sería imposible la existencia de novedad alguna. En un Universo así, no cabría el Reino de Dios. Sin embargo, en el Universo que nos propone Prigogine hay una posibilidad para el Reino de Dios, luego para la Iglesia. La irreversibilidad, el no poder volver atrás en el tiempo, es la culpable de que existan sistemas y estructuras más o menos estables, esos mismo sistemas y estructuras son los que permiten la existencia del ser humano. Por tanto, el caos, la probabilidad y el azar son, simplemente, imprescindibles para que exista el ser humano en este Universo. Con esta reflexión nos alejamos definitivamente del Universo aristotélico-ptolemaico, pero también del newtoniano y nos acercamos más al de Einstein y en que ahora nos aporta la física cuántica.

La Iglesia, creemos, tiene su origen en las leyes del caos[1] del Universo. Vivimos en un modelo de existencia que requiere de una serie de aprioris que se cumplen de manera irremediable, de modo que eso es así porque así debe ser, no cabe más explicación. Habrá quien quiera ir más allá, pero a mí me basta con esto. No necesito hacer más preguntas, entre otras cosas porque no tienen contestación. Otra cosa es que Punset quiera rizarse más los pelos con planteamientos de alienígenas y de otros universos paralelos que darían explicación a éste, pero entonces la pregunta no se contesta sino que se difiere a esos otros universos y esos otros seres inteligentes de otros mundos. Personalmente tengo suficiente con este Universo y con estos seres inteligentes que puedo ver, no necesito otros para reflexionar, porque de existir no diferirán mucho de estos que veo. No sé porqué motivo algunos piensan que los alienígenas serán por fuerza mejores que nosotros.
La Iglesia tiene su origen en el inicio mismo del Universo porque la voluntad de Dios de darse a los hombres es la que hizo nacer el Universo y la Iglesia misma, por tanto ambas realidades nacen de la misma fuente: el Amor incondicional e infinito de Dios. El Universo como el soporto físico-químico; la Iglesia como el instrumento socio-histórico para llevar su amor a todos los hombres de todos los tiempos y lugares. La Iglesia nace del Amor incondicional de Dios en el mismo momento del fiat lux.


[1] Cf., Ilya Prigogine, Las leyes del caos, Crítica, Barcelona 2004.

sábado, 3 de octubre de 2009

Ser o robar, esta es la cuestión.

En los balances financieros los seres humanos somos un número más: número de empleados, de proveedores, de consumidores, de potenciales consumidores, de futuros consumidores... números al fin. La virtualidad que tienen los números es que permiten despersonalizar las decisiones y lo mismo da éste o aquel, siempre que sea el número preciso. Por ejemplo, al fabricante de armas más poderoso del mundo, Lookheed Martin, le importa poco si los que mueren tras los bombardeos de la OTAN son estos o aquellos, importa que han muerto los que se buscaba y eso justifica la posterior venta de más material mortífero que se convierte a su vez en un número positivo en su balance. Los muertos suman en los balances.
De la misma manera, cuando la nueva malísima trinidad, a saber: el nuevo Napoleón, el viejo Flash y Blackheart, hacen un anuncio público de que Irán ha ocultado datos importantes sobre su programa nuclear, como si el de ellos fuese transparente como el agua, suben las cotizaciones bursátiles de las empresas implicadas. Generalmente son las armamentísticas, porque habrá que destruir ese país, y las reconstructoras y de seguridad, porque habrá que reconstruirlo, como se ha hecho en Irak.
Número al fin que pueden ser sumados y restados, pero esos números no han nacido de la nada, ex nihilo nihil fit, sino que provienen de algo que tiene ya esencia, de algo que ya es, que está ahí, que tiene ser y al cual se le roba, extirpa y expolia para conseguir que los números de los balances cobren vida, una vida realmente de otros. Los seres humanos estamos aquí, no arrojados, sino tiernamente colocados por todo un proceso evolutivo que nos ha regalado lo que nadie puede adquirir mediante un acto de compra en el mercado capitalista: el ser.

El Ser es un don que se nos hace sin ningún merecimiento, un gran valor que cotiza alto en el universo, pero que también despierta la codicia del demonio de este mundo, de ese sistema socio-económico carente de vida, pero lleno de egoísmo salvaje y que necesita robar cuanto hay para transustanciarlo en números, emolumentos, royalties... Un modelo económico que nos dijeron que entró en crisis y que ya está saliendo, saliendo de la poca cordura que le quedaba y llevando el mundo a las puertas de la transustanciación más brutal de la historia del universo: la del Ser en número.

viernes, 2 de octubre de 2009

El audio, las puertas y el techo desmontable.

El amigo Iñaky, tan servicial como siempre y con unas ganas enormes de que todo el mundo pueda tener la conferencia de José Antonio Pagola, después de muchos requerimientos telefónicos, ha conseguido colgar en un box la conferencia de Pagola grabada por él mismo. Me ha enviado el enlace para que todo el mundo pueda escuchar lo que allí se dijo, entre otras cosas porque hubo más de 200 personas que no pudieron acceder a la sala donde se llevó a cabo el evento. Le agradezco a Iñaky el tiempo que ha perdido en esto porque yo mismo he sido incapaz de realizarlo y espero que todos los asistentes como los que no puedieron asistir, disfruten de lo que allí se expuso. Está la conferencia entera, incluidas mis propias palabras de presentación, que algunas personas me pidieron, y el diálogo posterior. Lo único que hay que hacer es pinchar en el enlace de este post o en el de la barra lateral del blog y descargarse los seis archivos. Una vez hecho eso, basta con abrir uno de ellos y todos quedan enlazados, pudiendo escuchar la conferencia completa.

Que tanta gente hubiera quedado fuera es un dato que conocí al día siguiente porque me lo comentó Iñaky. Me parece normal que acuda mucha gente, pero no es normal que se queden fuera. La sala que tiene la fundación cajamurcia en la Gran vía estaba llena, pero apenas había gente en los laterales y se podrían haber puesto al fondo e incluso detrás del ponente. De haberlo sabido habría instado al organizador para que se abrieran las puertas y que compartiéramos, si hubiera sido necesario, hasta la mesa del ponente. Quizás somos demasiado "civilizados" para hacer lo que dice el evangelio que hicieron aquellos que, no pudiendo entrar en la casa donde estaba Jesús, desmontaron el techo para descolgar desde él al enfermo. ¿Qué hemos perdido que no somos capaces de cuestionar decisiones tan claramente inhumanas y anticristianas como cerrar las puertas a las personas que asistían a un evento donde se trataba del mismo Jesús? Hemos perdido la radicalidad evangélica y la vergüenza torera. Que Dios nos ampare a todos si aceptamos esto de buen grado y pido disculpas a todos por no haber sido consciente de aquellos hechos.

Gracias a todos los que se han interesado por esto, en especial a Iñaky.


El enlace es:


http://www.box.net/shared/zz0yg9rnk5

jueves, 1 de octubre de 2009

Una tormenta de corazones sedientos

Anoche quedé dudando de lo que habíamos vivido en la conferencia de José Antonio Pagola. Mi duda no se debe a ningún tipo de cuestión dogmática o científica sino, muy al contrario, a una cuestión humana, demasiado humana. El auditorio estaba robosante de corazones predispuestos a escuchar la palabra fértil de Pagola, esa que han leído en sus libros, esa que les ha dado fuerzas en medio de los sinsabores eclesiales, esa que es un reflejo, quizás pálido, pero reflejo de la Palabra que se ha encarnado. Los asistentes querían encontrar la palabra que les hiciera seguir a delante. En ningún momento se pudo percibir inquina antieclesial ni resquemor ante los acontecimientos que ha tenido que sufrir el conferenciante. Entre otras cosas porque Pagola es un hombre de fe, de enorme piedad y mayor inteligencia y nunca ha caído en aquello a lo que algunos han querido empujarle para luego tener las armas con las que expulsarle del reducto teológico español.
Mis dudas no van por ahí, van por otro camino muy diferente, pero veamos primero cuáles fueron los temas que trató Pagola. Su conferencia se llamó "La alternativa de Jesús" y se podría resumir de la siguiente manera: Jesús impulsó un movimiento de renovación, no fundó una religión, que supuso una nueva manera de entender a Dios, la convivencia humana y la organización del mundo. Este nuevo proyecto recibió el nombre de Reino de Dios y supone una posibilidad de vida, especialmente para los últimos; entar en el Reino de Dios, del que constantemente solicitamos su venida, supone salir del Imperio Romano, que se le opone antitéticamente. Este proyecto cuenta con cuatro puntos esenciales que lo explican e implementan desde la acción de Jesús: la compasión como principio de actuación de Dios mismo: sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; la dignidad de los últimos como meta: si los últimos no viven el mundo no funciona bien; la acción terapéutica como programa: sanar la sociedad como medio de santificarla; y el perdón como horizonte, que se expresa en la comensalidad abierta a los pecadores.
La exposición fue cercana, con referencias a los textos evangélicos y una interpretación en consonancia con las actuales investigaciones sobre el contexto en el que nacen los evangelios. Tras la exposición vino el diálogo y en él hubo cuatro intervenciones distintas, pero muy semejantes en cuanto a lo que exponían. Sintéticamente se dijo que lo expuesto es lo que los pobres han vivido siempre y en dos intervenciones se pidió una explicación más profunda de las contradicciones de nuestra fe en estos tiempos, pero la cosa quedó en agua de borrajas. La solicitud no fue atendida como se pedía y aquí fue cuando empezaron mis dudas. Las personas allí reunidas lo estaban para escuchar la palabra, pero también para reforzar sus palabras, para hacerse más fuertes en sus convicciones, para fortalecer su fe. Por lo que pude cotejar con algunos asistentes, esto no se dio y resulta triste que no tengamos la suficiente valentía evangélica para decir aquello que los pobres siempre han estado esperando escuchar: que Dios no quiere normas, preceptos ni leyes, sino corazón, amor y misericordia. Ahora bien, aunque esto si se dijo, faltó el contrapunto dialéctico que da valor a esas palabras: que los poderosos oprimen las naciones y se dedican a cargar pesados fardos dogmáticos sobre las espaldas de los humildes; que Dios se ha hecho hombre para liberar de ese pecado a los pobres y que Jesús fue ejecutado por ello.

Para aquellos que me solicitaron la Laudatio de presentación en la conferencia les pongo el siguiente enlace donde la pueden descargar: pinchar aquí. En cuanto pueda colgar el audio de la conferencia lo haré, de momento tengo problemas técnicos que me lo impiden, disculpen mi inoperancia.
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