La bandera Libia pre Gadafi y pos Gadafi, resume a la perfección lo que está sucediendo en la actual fase de desarticulación geopolítica mundial. Las revoluciones que se llevan a cabo en el mundo árabe están tiñendo de rojo las plazas y calles de sus ciudades. Los sanguinarios líderes, todos ellos puestos y/o sostenidos por occidente, no están dispuestos a dejar el poder así como así. Si Gadafi está dispuesto a morir matando, los regímenes corruptos del resto del mundo árabe no dejarán el poder con más facilidad. Mubarak se ha marchado, pero su régimen sigue; Ben Alí ha huido, pero los suyos controlan el país. En Yemen, Baréin, Arabia Saudí y tantos que aún quedan, la cosa no pinta mejor. Paradójicamente, las revueltas que ponen en riesgo esos gobiernos, son las que los acaban alimentando, pues el oro negro sube como la espuma y hace más apetecible aún agarrarse al poder.sábado, 26 de febrero de 2011
Rojo, negro y verde.
La bandera Libia pre Gadafi y pos Gadafi, resume a la perfección lo que está sucediendo en la actual fase de desarticulación geopolítica mundial. Las revoluciones que se llevan a cabo en el mundo árabe están tiñendo de rojo las plazas y calles de sus ciudades. Los sanguinarios líderes, todos ellos puestos y/o sostenidos por occidente, no están dispuestos a dejar el poder así como así. Si Gadafi está dispuesto a morir matando, los regímenes corruptos del resto del mundo árabe no dejarán el poder con más facilidad. Mubarak se ha marchado, pero su régimen sigue; Ben Alí ha huido, pero los suyos controlan el país. En Yemen, Baréin, Arabia Saudí y tantos que aún quedan, la cosa no pinta mejor. Paradójicamente, las revueltas que ponen en riesgo esos gobiernos, son las que los acaban alimentando, pues el oro negro sube como la espuma y hace más apetecible aún agarrarse al poder.viernes, 25 de febrero de 2011
Sit tibi terra gravis

martes, 22 de febrero de 2011
Encargarse de la realidad

Al paso que vamos no sé si lo de las alternativas se está agotando ya y hemos de cambiar el discurso. Yo mismo he participado de este discurso y empiezo a encontrar los límites estructurales del mismo. Un buen alumno me planteaba ayer mismo esta pregunta, con total sinceridad le dije que no sabía cuáles eran, pero creo que lo empiezo a ver claro: hemos de salir de una vez del paradigma globalizado postmoderno. Hay que empezar a hablar de éxodo del capitalismo. Hemos de empezar a tomar el camino de salida, dejando definitivamente todo lo que nos une a este modelo social, económico y político. Será difícil, a los hebreos les llevó cuarenta años en el desierto, pero tras el desierto está la tierra que mana leche y miel.
Sin embargo, a esto no han llegado todavía en el movimiento alterglobalizador que se reúne anualmente, esta vez en Dakar, África. Allí han llegado a constatar que con tantas pequeñas luchas no vamos a ningún sitio y que no son más que apéndices ridículos del modelo imperante, algo así como adornos caritativos. Se trata de una alternativa en el sistema, es decir, sin salir del marco categorial del capitalismo y que pretende hacer de la globalización un proceso de integración de los pueblos, las culturas y las ideas. Es una preservación del nivel básico de la globalización pero poniendo unos límites precisos a aquellos elementos que en ningún caso pueden formar parte de la globalización económica, es lo que se denomina los comunes, aquellos aspectos de la vida en el planeta que no pueden ser parcializados ni privatizados por pertenecer a todo el colectivo humano. Entre ellos figuran el aire que respiramos, el agua dulce, los mares y océanos, la biodiversidad de plantas y animales en el mundo, los genes que todas las criaturas transmiten a las generaciones siguientes, las reservas de conocimiento humano tradicional, los sistemas de apoyo comunales, el espacio público, las lenguas y culturas compartidas, en fin todo aquello que por naturaleza nos pertenece evidentemente a todos. Aunque también hay que añadir los comunes modernos. Si los anteriores son los tradicionales, aquellos que siempre han estado ahí y han pertenecido a todos los habitantes del planeta antes de la llegada del capitalismo en el siglo XV, ahora, en las sociedades modernas han hecho su aparición una serie de elementos que deben ser considerados como pertenecientes a todos los pueblos y seres humanos individuales. Hablamos de los derechos universales declarados por ONU: el derecho a la educación, la sanidad, la alimentación o la seguridad.
La idea rectora de esta alternativa, en cuanto alternativa, se centra en poner límites a la globalización, pero manteniendo el proceso de base. Según ellos, es suficiente con sacar del comercio mundial aquellos elementos básicos para el desarrollo de la vida humana en el planeta. Es una propuesta deudora de la tradición crítica kantiana seguida en el siglo XX por Hans Jonas en su Principio de responsabilidad. Son los nuevos imperativos categóricos que tendrían la formulación siguiente: «obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica en la tierra», este sería el positivo, el negativo diría: «obra de tal modo que los efectos de tu acción no sean destructivos para la futura posibilidad de esa vida». Estos imperativos tienen una virtud, que ponen a cada uno ante su propia responsabilidad en relación a las consecuencias de su acción; pero también tienen un vicio, que no ponen al mismo nivel las responsabilidades globales y estructurales, es decir, que el pecado estructural queda encubierto en los pecados individuales y se diluye en ellos. Si realmente queremos que una situación injusta o pecaminosa cambie, debemos atender a la vez el pecado y el reato de la pena. Si no sanamos in radice, la enfermedad continuará.
Lo dicho, hemos de empezar el éxodo del capitalismo y a eso estamos todos convocados. En primer lugar los cristianos, pero también el resto, porque todos somos responsables de este mundo que se nos cae por momentos. Se aceptan segerencias, especialmente de los alumnos, para los que además les va la nota en ello. Ya sabéis, el momento práxico, el encargarse de la realidad que decíamos ayer.
* A los alumnos de Teología y Globalización del Máster Universitario en Teología. Especialmente a Pedro Madrigal, suscitador de esta reflexión.
domingo, 20 de febrero de 2011
De un cierto tono apocalíptico sobre el cambio climático
Desde hace tres años, justo los años de la supuesta crisis económica, los medios y los thinks tanks que antes denostaban todo lo referente al cambio climático, han adoptado un cierto tono apocalíptico en lo referente a este asunto. Las noticias alarmistas se suceden semana tras semana, pero un ligero análisis de las mismas nos permite comprender el motivo de esta repentina conversión al más radical ecologismo por parte de los adalides y próceres del capitalismo desarrollista. Como hiciera Derrida en un pequiñito libro hace unos años criticando ese cierto tono apocalíptico adoptado en filosofía, queremos destripar un poquito esta pose, este barniz verde que ahora se está dando el capitalismo.viernes, 18 de febrero de 2011
El Dios de cada uno
Leyendo el libro del catedrático de fisiología humana en la Universidad Complutense, Francisco Mora, El Dios de cada uno. Por qué la neurociencia niega la existencia de un Dios universal, he tenido la impresión de un déjà vu, pero esta vez me ha cansado la reiteración. Son muchos los científicos, así se llaman ellos, españoles que arremeten contra todo lo que pueda oler a sacristía, aunque sólo sus sensibles pituitarias sean capaces de detectar tal aroma. Es como si los largos años de clericalismo rancio que hemos padecido en este país tengan que seguir pasando factura en forma de un continuado ataque de ictericia cada vez que alguien dedicado al mundo de la ciencia se enfrenta con sus propios fantasmas personales. Y algo de esto he detectado en este libro, todo él dedicado a fundamentar la novedosa tesis de la creación de los dioses por parte de los hombres. La tesis última y primera del libro es sencilla de exponer: no existe ningún Dios universal creador de todo lo existente y sustentador de una estructura moral de premios y castigos. Los dioses son creaciones de la mente humana, tantos como hombres, para mantenerse en la búsqueda de sentido. La experiencia religiosa es, como toda experiencia humana, el fruto de la interacción de la mente con el medio natural y social.miércoles, 16 de febrero de 2011
La verdadera fórmula de la Coca-Cola

martes, 15 de febrero de 2011
"Bonus" y "Malus"
Como en este país las cosas están como están, a nadie extraña la coincidencia de dos noticias diferentes por sus consecuencias, pero similares en las causas que las han provocado. Hoy finaliza la ayuda de 426 euros que el gobierno dio hace dos años para los parados que habían dejado de percibir el seguro de paro. Son 800 mil parados los que dejarán de recibir esa suma. La nueva ayuda de 400 euros se prestará a parados que no recibieran la anterior, lo que quiere decir que 800 mil personas se quedan sin nada de nada para poder vivir, a menos que encuentren trabajo. Pero para los afortunados que reciban la gracia de los 400 euros se ponen unas condiciones que impidan que pretendan vivir a costa del erario público: primero deben seguir un curso de formación y firmar unos documentos por los que se comprometen a reciclarse y participar activamente en su reinserción en el mercado laboral. Nada de ser un holgazán que disfruta de los 400 euros mientras tantas empresas están esperando que trabaje por el salario mínimo, 650 euros. ¿Cómo podríamos permitir que los parados se dieran la gran vida a costa de tantos esforzados emprendedores que todos los días salen a la calle a buscar su sustento? La sociedad no puede permitir que alguien piense en vivir sin trabajar. Si ya lo decía San Pablo, el que no trabaja que no coma.domingo, 13 de febrero de 2011
¡Famélicos del mundo, uníos!
Nos avisan los pirómanos que pronto tendremos un incendio y que sólo con su ayuda lo podremos apagar. Sí, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que siguen sumando motivos para su procesamiento por crímenes contra la humanidad, han advertido que de aquí a 2015 la volatilidad de los precios de los cereales aumentará el número de personas que no puedan acceder a los alimentos y seguramente viviremos una crisis alimentaria mundial. Con el término volatilidad se refieren ellos a que los problemas de sequía en China e India y las inundaciones en Australia y otras zonas productoras de cereal, es decir, el tan manido cambio climático, han llevado a la disminución de las existencias de cereales en los mercados, lo que ha provocado el alza de su precio de forma vertiginosa. Hemos superado los niveles récord de 2008 en los precios de los cereales.jueves, 10 de febrero de 2011
Qué hacer con el FMI
Ayer saltó la noticia y se hicieron eco de ella en todos los medios de comunicación: el Fondo Monetario Internacional hace autocrítica. En un análisis interno de un grupo independiente, admite que el Fondo no supo ver la crisis que se avecinaba y se dejó cegar por el pensamiento único que impone el crecimiento y la fortaleza del sistema capitalista como único contexto de pensamiento posible. Es más, indica que fue esa percepción ideológica y no un análisis puramente económico lo que le llevó al fatal error y permitió que las burbujas se generaran una tras otra hasta llegar a la debacle financiera de 2007-2010. Hasta aquí la noticia, ahora analicemos la verdad.lunes, 7 de febrero de 2011
La maraña moral
En esta semana que se celebra el día del ayuno voluntario de Manos Unidas, como medio de concienciación en su Campaña contra el hambre, nos ha surgido una noticia que revela a las claras el modo de funcionamiento del modelo económico y social actual. Bbc.com publica la entrevista realizada a un activista por la justicia global que se infiltró en un paraíso fiscal y desentrañó los entresijos de su funcionamiento. John Cristensen aprovechó ser experto financiero y oriundo de Jersey, uno de los más importantes paraísos fiscales, para encontrar trabajo en una entidad financiera radicada allí. En realidad su trabajo lo realizaba para Oxfam, una ONG de los años ochenta que hoy conocemos por Intermón Oxfam. Desde dentro pudo conocer el modo de funcionamiento y la dificultad para desentrañar los subterfugios que se utilizan en esos lugares para garantizar el secreto de las cuentas y operaciones, que es justo lo que hace que los paraísos fiscales sean lo que son. Lo verdaderamente importante es que en esos sitios confluye el dinero de todos los adinerados del mundo junto con el proveniente de la delincuencia internacional y el crimen organizado. Sin embargo, ningún juez o ningún país, han movido un solo dedo por desentrañar la madeja que cubre y protege estos lugares. Es evidente que hay un interés especial por parte del capitalismo por mantener ciertos lugares opacos donde guardar el dinero de los latrocinios, sean estos legales o no. En los paraísos fiscales existe un tercio del PIB mundial, unos 18 billones de dólares, y están allí bien protegidos por una legislación internacional que está pensada para defender los bienes de algunos y no la vida de la mayoría. viernes, 4 de febrero de 2011
Manos unidas, conciencias despiertas.
Con motivo de la Campaña contra el hambre que Manos Unidas realiza anualmente, he sido invitado a la presentación de la misma por el grupo de Manos Unidas de Cehegín con el título Mortalidad infantil en un mundo injusto. La intervención tendrá lugar a las 21 horas y en ella pretendo mostrar cómo es un mundo para que en él mueran de hambre 20.000 niños al día. No voy a perder mucho tiempo en los datos de tamaña injusticia, creo que de sobra son conocidos. Sí voy a dedicar el tiempo disponible a demostrar que no es una cuestión de mal reparto, ni mucho menos de fatalidad. Se trata de un orden injusto que necesita de la miseria de las mayorías famélicas del mundo para seguir produciendo riqueza para unos cuantos. Es decir, que la miseria, no la pobreza, es dialécticamente proporcional a la riqueza. Para ser más exactos, que el enriquecimiento obsceno de unos se produce a costa de la pauperización extrema de la gran mayoría. Esto se puede comprobar con la simple constatación del aumento de la diferencia entre los enriquecidos y los empobrecidos. Si en 1900 la diferencia estaba en 1 a 15, en 1970 se había llegado a 1 a 30 y en 2000 1 a 60, para acabar en 2010 en 1 a 90. Con esto se ve claro que el dogma neoliberal que los medios de comunicación nos mienten a diario es falso. A saber, que para acabar con la pobreza hay que crear riqueza en un nivel suficiente que permita que, por filtración, descienda de los ricos hacia los pobres. Esto es ideología en estado puro. En los últimos 15 años se ha duplicado el Producto Interno Bruto del planeta, pero ese beneficio se lo han quedado unos pocos, aquellos que han visto engordar sus cuentas bancarias.